miércoles, 7 de agosto de 2013
Perfiles
domingo, 6 de noviembre de 2011
Cazadores de Sombras: Ciudad de cenizas
lunes, 17 de octubre de 2011
Hey... Nana!
martes, 4 de octubre de 2011
martes, 6 de septiembre de 2011
El Proyecto Brönte
Esta tarde misma terminé de leer “El Proyecto Brönte” de Jennifer Vanderver.
La verdad es que cuando lo compre tenía unas expectativas que a decir verdad no se cumplieron cuando leí el libro, no significa que no me haya gustado, pero tampoco me voló la cabeza.
En sí el libro trata de las peripecias que sufre Sara, una profesora de literatura especialista en las hermanas Brönte, luego de que su novio de varios años Paul la deje una noche para marcharse a París. A partir de aquí la protagonista comenzará a analizar su vida, sus sentimientos y a tratar de hacer frente a la pena de ser abandonada; todo esto en medio de la búsqueda de las cartas perdidas de Charlotte Brönte, amores pasajeros, nuevos proyectos laborales y nuevas amistades.
Como decía anteriormente, cuando compré este libro pensé que iba a ser una historia romántica envuelta la búsqueda en descubrir una nueva perspectiva de las Brönte al estilo de la película “Posesión” con Gwyneth Paltrow y Aaron Eckhart; pero nada que ve la búsqueda se pierde en la historia de la protagonista, lo cuál no me parece mal; y se enfoca a las similitudes o se resaltan algunos de las vivencias de Charlotte Brönte.
En fin, nada reveladora pero entretenida.
lunes, 15 de agosto de 2011
El cuaderno de Maya (reseña)
miércoles, 2 de febrero de 2011
Winds of changes…
Crecer y cambiar cuesta… ¡¡¡Y cuánto!!!
Pero… (siempre hay un pero)… ¿Qué pasa cuándo nos estancamos?
¿Cuándo vemos a nuestro alrededor y nos damos cuenta de que todo cambia y qué nosotros estamos quedando en el camino?
O peor, cuando deberíamos cambiar, aunque nos cueste aceptarlo y renegar con el mundo por ser como carajo queremos ser, llega un momento en que tenemos que hacernos cargo de nuestras vidas, de nuestras decisiones, de nuestro pasado…
Llega una momento en que tenemos que mirarnos retrospectivamente y darnos cuenta de quienes somos hoy, quiénes queremos ser, pero por sobretodo deshacernos de esas cosas de nuestras vidas que ya no nos quedan, esas pequeñas cosas, que como berrinches de niños chiquitos, nos negamos a regañadientes soltarlo, esas cosas del pasado al que nos aferramos, esas actitudes que lejos de representarnos nos enmascara y nos oculta del mundo…
Porque por más que queramos parecer rebeldes y querer luchar contra el mundo, porque somos así y punto, la verdad que lo único que hace es hacer incrementar más y más ese resentimiento que tenemos a cuesta. No sé porque, pero me suena más a resentimiento que otra cosa.
Un resentimiento que se convierte en un obstáculo difícil de aplacar pero no por ello imposible… Un obstáculo que repele a todos los que nos quieren pero que prontamente van perdiendo su paciencia para con nosotros, y no significa que dejen de querernos, significa que nos quieren ver bien, con nuestro potencial al mango; dejando de lado todo aquello que ya no es, que en algún momento fue pero que ya no… Hay que dejar de vivir en el pasado…
Y quiero creer que es sólo un capricho a veces… o que es algo del momento, que tenemos que superarlo, darnos cuenta de que esas actitudes y accionar ya no van más con nosotros, ni con el mundo que nos rodea.
Ser capaz de ser visionarios de nuestras propias debilidades, ser visionarios para poder ver una oportunidad de cambio…
A veces hay que saber sentir esos vientos de cambios, y aprovechar sus brisa para encaminar nuestras vidas, nuestras existencias y para recrearnos…
domingo, 5 de diciembre de 2010
Actriz de reparto
A esta altura de tanto postear debería cambiarle el título al blog y llamarlo definitivamente me quejo y me súper quejo.
Pero que se le va hacer es mi puto blog y voy a escribir en el lo que se me cante la re ganada ganas.
¿Y qué me pasa?
Se podría decir que lo mismo de siempre.
Sumado a lo del post anterior en que parece ser que tuviera un cartel gigante en la frente que dice boluda –o sea me ven aparecer a mí, y suena el ¡Boluda total! ¡Boluda, boluda! ¡Boluda total!- ,al hecho de que sinceramente no existo para nadie.
Nadie se interesa por mi, si tengo amigos que me “quieren” y me “aprecian” pero sinceramente ninguno aparece a no ser que se junten con otros. O sea, que si nadie se junta yo no existo.
¿Acaso a nadie le importo? ¿Tan insoportable soy?
Y no es que ellos sean los malos, es que hay un punto en que directamente no soy una opción.
Como Kate Winslet en “El descanso”, siempre soy la actriz de reparto en mi propia vida.
Siempre segunda. A veces ni siquiera una opción.
Callada y tímida o parlanchina y un poco más extrovertida, sigo siendo tratada de la misma manera, sigo siendo ignorada e invisible como antes.
¿Alguna vez me darán el Oscar por actriz principal de mi propia vida?







