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miércoles, 7 de agosto de 2013

Perfiles


"Sí, ya sé que no doy con el perfil."
Tendría que estar escribiendo sobre "Les amours imaginaires" pero no puedo sacarme de la mente esa frase, esa expresión que salió de mis mismísimos labios.
Yo misma lo dije, yo misma admití que no doy con mi propio perfil.
Estaba hablando con una señora sobre ver lo positivo de estar vivos, que la vida nos da lecciones, a cada cuál una y que tenemos que agradecer la oportunidad de un nuevo día. 
Entonces como prueba le mostré el tatuaje que me hice; la mina me felicito y me dijo que no imaginaba que a mí me gustaran los tatuajes y menos después de que le dijera que sí tuviera el dinero disponible probablemente me cubriría gran parte de mi cuerpo, y ahí fue cuando sin querer admití que no doy con mi propio perfil.
Mi interior no se parece a mi exterior, y no estoy hablando de lo físico, estoy hablando que mis gustos no se ven en mi forma de vestir. 
La gente cree que tiene una idea de mí, ya saben, la típica chica inteligente y responsable que nunca hace nada loco; y sí, en parte soy así pero porque sea inteligente y responsable no significa que carezca de personalidad.
Así, que sin querer queriendo voy a intentar de sacar mis gustos a relucir y que la gente se sorprenda.

miércoles, 29 de febrero de 2012

Insomnio


Muy de vez en cuando sufro de insomnio, generalmente me despierto en medio de la noche y soy incapaz de dormirme. Y reniego y doy vueltas y me pongo nerviosa y hasta lloro.
No sé porqué sentí ganas de contarlo ahora y no cuando sucedió, pero últimamente se me vino a la cabeza y tengo la necesidad de sacarlo de ahí.


Hace más o menos dos años atrás sufría de insomnio; hacía aproximadamente quince días en los que dormía muy poco y muy mal. Cero descanso y mucho dolor de cabeza. Lo peor de todo es que no sabía el por qué; porque generalemente esto me pasaba cuando tenía la cabeza a mil por hora por el estudio o por otros motivos que me daban una idea de porque no podía conciliar el sueño.
Pero en ese entonces estaba más o menos bien y despertando a la vida que quería, por lo cuál no me explicaba este estado en mi dormir.
Así, que como todos los años fui al oftalmólogo con mi tía. Todo bien. Todo normal. Mi oftalmólgo tan lindo como siempre como cuando lo conocí a los nueve años. 
Viaje de por medio mi tía quiso ir a visitar a una prima, o mejor dicho a la mujer de un primo, o qué se yo. Mi familia es la típica familia enorme que ya ni te acordas del parentezco que tenes. En fin nos caminamos todo y terminamos tomando mate en la cocinita del departamento de Elsa, la mujer del primo de mamá, y yo estaba reventada entre el caminar, el poco dormir y un dolor de cabeza insoportable. Entonces Elsa, a la que luego comenzaré a verla como la bruja sabia que es, me pregunta:
- ¿Por qué te duele la cabeza? -me pregunta observándome con sus enormes ojos verdes-celestes.
- Es que últimamente no puedo dormir... - le contesto sin más.
- ¿Quién no te deja dormir? -me cuestionó.
Y no sé cual habrá sido mi reacción pero siempre que me imagino esa conversación me veo a mi misma abriendo mis ojos de par en par inesperadamente sorprendida.
Y en ese instante... sin querer... sin esperarlo y sin siquiera pensarlo, supe por qué no podía dormir, mejor dicho, por quién no podía dormir. 
Tuvo rostro, voz y movimiento; y sentí como que algo estallaba en mí.
No sé si eran mariposas, o miedo, o todo junto.
Sólo supe que después de tanto tiempo, quizás por primera vez, mi corazón empezaba a latir por alguien de carne y hueso y tan cerca que me sorprendió totalmente.