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sábado, 30 de noviembre de 2013

Hopeless


No sé exactamente si existe un diagnóstico apropiado respecto a como me siento. No es diferente de las miles de veces que me pasó, sin embargo, intento darle una explicación a mi estado de ánimo.
Supongo que es agotamiento, supongo que es esta altura del año donde nuestras fuerzas nos terminan por abandonar y uno sin energías va haciendo el balance.
No sé, es esa sensación de no reconocerme a mí misma, de estar cansada constantemente y tener ganas de rendirme, de largar la carrera y volver a mi introvertido mundo imaginario, donde soy lo que quiero ser. Sé que es una idiotez pero es como si la vida me estuviera dando de cachetadas y no pudiera defenderme. Es como me quitara lo único en que me considero "buena". 
Tal vez es que no tengo un día libre y que cuando lo tengo lo paso generalmente sola, sin planes, ni amigos y ningún lugar a donde ir. 
Los fines de semana llegan para desplomarse sobre mí y decirme que hace ocho años que estoy esclavizada en un trabajo que me da la oportunidad de seguir luchando por las cosas que quiero y que un trabajo full time no me dejaría tener pero que al mismo tiempo no me alcanza para vivir y tener la mente tranquila sobre que estoy construyendo algo para mí. 
Tengo ganas de llorar y no sé si es cansancio, si es el fracaso en el estudio, en el amor, en mi vida o las fucking hormonas, porque como si no fuera suficiente con lo que nos rodea el cuerpo femenino se encarga de adosarnos un montón de emociones extras que me hace llorar hasta por una estúpida publicidad.
No sé, no tengo respuestas, tengo muchas dudas, ganas de seguir luchando y esperar siempre lo mejor aunque casi nunca es así.
Hoy me siento desesperanzada. 

miércoles, 7 de agosto de 2013

Perfiles


"Sí, ya sé que no doy con el perfil."
Tendría que estar escribiendo sobre "Les amours imaginaires" pero no puedo sacarme de la mente esa frase, esa expresión que salió de mis mismísimos labios.
Yo misma lo dije, yo misma admití que no doy con mi propio perfil.
Estaba hablando con una señora sobre ver lo positivo de estar vivos, que la vida nos da lecciones, a cada cuál una y que tenemos que agradecer la oportunidad de un nuevo día. 
Entonces como prueba le mostré el tatuaje que me hice; la mina me felicito y me dijo que no imaginaba que a mí me gustaran los tatuajes y menos después de que le dijera que sí tuviera el dinero disponible probablemente me cubriría gran parte de mi cuerpo, y ahí fue cuando sin querer admití que no doy con mi propio perfil.
Mi interior no se parece a mi exterior, y no estoy hablando de lo físico, estoy hablando que mis gustos no se ven en mi forma de vestir. 
La gente cree que tiene una idea de mí, ya saben, la típica chica inteligente y responsable que nunca hace nada loco; y sí, en parte soy así pero porque sea inteligente y responsable no significa que carezca de personalidad.
Así, que sin querer queriendo voy a intentar de sacar mis gustos a relucir y que la gente se sorprenda.

sábado, 8 de diciembre de 2012

Cerebrito perdido

Nunca fui extremadamente buena en algo.
Ok, tampoco soy una inepta, soy buena para muchas cosas pero no lo suficiente para sobresalir en ello. Escribiendo me siento más que cómoda y recién ahora estoy aceptando que los demás lo lean y me den sus opiniones aunque todavía no encuentro a nadie que me de una severa crítica con la cual mejorarlo completamente, aunque hoy por hoy no tengo demasiado tiempo, aunque ganas me sobran y ya vuelvo al punto de partida de esta entrada, que no es otra cosa que una frustración más conmigo misma.
De vuelta. 
Nunca fui extremadamente buena en algo. Como ágil no soy apesto en los deportes. La timidez me dejó fuera del escenario durante la adolescencia y hoy todavía sufro un poco de pánico escénico cuando tengo que hablar en público. Tampoco soy agraciada con el sexo opuesto, de eso creo que no queda ninguna duda, no sé como carajo conectarme con el otro. 
Pero en fin, siempre pude contar con mi cerebro, pasara lo que pasara en mi vida cotidiana, mis frustraciones adolescentes, la falta de autoestima, enamorarme siempre de alguien casi imposible, las burlas, mi problema con mi cuerpo, etc., siempre pero siempre pude contar con mi cerebro. Siempre fui una buena "alumna" hasta que salí del secundario y me enfrenté seriamente con lo que era estudiar, aún así, aún del dolor que me provocó perder a mis papás, a pesar de que hice una carrera que no era lo mío, siempre fui muy buena. No excelente, pero superaba todas mis expectativas.
Este año trajo para mí un nuevo reto y mucha frustración, porque me enfrenté a otro nivel de la educación y fue muy duro para mí no superar las pruebas como debía. Lo acepté, acepté que no puedo hacer mil cosas a la vez. 
Lo que no acepto es este sabotaje que me estoy haciendo ¿por qué carajo si se que dentro de una semana rindo no me pongo las pilas? ¿por qué me hago esto? 
Será el cansancio, será lo que será... lo único que siento es como si hubiera perdido mi cerebro.
Así que aquí estoy tratando de sacar esta sensación afuera a modo de cachetadas y organizarme y tratar de revivir mi cerebro que aunque un poco perdido se que por ahí anda. 
PD: Encima tengo alergias!!! Fucking cambio de tiempo!!!