sábado, 17 de mayo de 2014
I dreamed of you
sábado, 13 de agosto de 2011
Inspiración
viernes, 15 de julio de 2011
Always
Todo está oscuro y volteo a ver.
Los rasgos ceñidos por la concentración y porque el resto del mundo dejó de existir.
Nunca deja de existir para mí.
Me descuido un segundo y me encuentro sonriendo ante un pensamiento fugaz de lo que me gustaría que fuese y no es.
Me miro al espejo y me sonrío. A pesar de todo hay una parte de mí espera que el silencio se rompa.
miércoles, 23 de marzo de 2011
Conversaciones mentales ¬¬
Yo: Anota mi número 0#$&% 15$#&&#$…
NB: Pero si es el que tengo… (mientras revisa su celular).
Yo: Ah! (Finjo sorpresa) Pensé que lo habías perdido (Sarcasmo, sarcasmo)
Gente Voy a empezar a pagar con la misma moneda, todo me va a empezar a importar soberanamente un choto.
No digan que no se los advertí ¬¬
sábado, 16 de octubre de 2010
La ladrona de libros
“He odiado las palabras y las he amado; y espero haber estado a su altura”.
Liesel Meminger
“La ladrona de libros” de Markus Zusak.
¿Por qué empecé a escribir?
No sé si lo hago bien o mal, sólo se que se siente bien y que soy feliz al hacerlo.
Durante muchísimos años renegué del deseo porque no me creía lo suficientemente buena, y como digo siempre, las cosas se hacen bien o no se hacen. Así, que perfeccionista al mango, dejé de lado las palabras, después de todo ¿qué era lo que tenía para contar?
Yo no soy Liesel y mi vida no es tan interesante como la suya.
Pero sin embargo, cuando tenía más o menos quince años, en plena adolescencia sentí la necesidad de hacer uso de ella. Yo que me callaba todo –ahora no tanto- necesitaba gritar y patalear de alguna forma y a partir de ahí comencé a inalvar hilvanar palabras, quejas, sentimientos, risas y sobre todo lágrimas que se rehusaban a quedarse en mi interior. Es así, como en un diario viejo que tenía comencé a escribir mis palabras torpes y a llenar los silencios de mi vida.
A pesar de eso, nunca me lo tomé en serio, porque no era lo suficientemente buena.
Ayer a la tarde, demasiado encapotada y friolenta para ser una tarde de octubre, mientras esperaba que alguien se dignara a entrar en el negocio y con un nudo en la garganta me dispuse a terminar de leer “La ladrona de libros”, y fue cuando me topé con esa frase y no sé porqué me remontó a pensar cuando comencé a jugar con las palabras. Para quien tenga la chance de leer este libro, se los recomiendo, nunca había estado tan al borde de las lágrimas con un libro. Será porque yo también conocí a la muerte y no podía dejar de pensar en ello que se me hizo un nudo en la garganta y los ojos me comenzaron a escocer mientras retenía las lágrimas porque no era el momento ni el lugar indicado para hacerlo.
Creo que fue luego de empezar la terapia cuando realmente me lo tomé en serio ¿por qué no hacerlo si tan bien me hacía? ¿por qué no escribir para mí? ¿por qué no compartirlo con el mundo? ¿por qué renunciar antes de comenzar?
Es que ese ha sido siempre mi problema, vuelo tanto, sueño tanto que cuando caigo en la cuenta de la realidad, a veces es más fácil no intentarlo que fracasar. Al menos eso creía.
Y me decidí a no renunciar a las palabras, a tratar cada día de sacarlas de allí, de mi cabeza, de mi imaginación, de mis pensamientos y hacerlas realidad sobre el papel o en la pantalla de mi computadora.
Después de todo… ¿por qué no?
miércoles, 25 de agosto de 2010
The Dark Side Of The Moon
No sé porque, pero hoy se me encontré prensando en ese lado oscuro…
¿Será porque escucho lo que dicen?
Lo que comentan como si pudieran descifrar a una persona por lo que muestra, por lo que deja entrever… como si fueran capaces de ponerse en los zapatos de ese alguien más que se supone leen como si fuera un libro abierto.
Ese lado, que como el lado oscuro de la luna, permanece oculto, inmerso en la oscuridad de nuestra mente.
Ese lado oscuro que los demás dan por sentado que no tenemos y que jamás podríamos llevar a tener…
Y que nos hace sonreír cómplicemente cuando se nos cruza por la mente: “Si supieran…”.
Ese lado que mantiene a raya esos pensamientos que enterramos en nuestras psiquis, que nadie se imagina, o que nadie quiere imaginar.
Nunca nadie termina de conocer a las personas, nadie puede jactarse de ello.
Ese lado, que hace que soñemos con poder penetrar la mente de los demás y leer cada uno de sus pensamientos.
Como a Jackie, me quedó grabada esa frase que dice “que la gente con mayor capacidad para hacer el bien, tiene también la mayor capacidad para el mal”; y es lo que me hace siempre recaer en el maldito sabio de Sartre que nos dice que el hombre está condenado a elegir.
¿Y qué elegimos?
No sé cuál sea la respuesta correcta, o si realmente halla una respuesta…
Pero creo que si hay que elegir, primero me elijo a mí, con mis virtudes y mis defectos y luego elijo con quien compartirlo… aún ese lado oscuro, que como el de la luna que nadie puede ver realmente…
domingo, 22 de agosto de 2010
En una nebulosa…
Hoy estoy en una nebulosa…
Viéndolo todo sin ver nada en absoluto…
Muy aburrida y estar aburrida me pone de malas, porque desperdicio el tiempo sin hacer nada productivo, divertido o simplemente algo…
Y floto por ahí sin llegar a ningún lado, sin disfrutar la brisa que envuelve estos viajes que de vez en cuando son, no sé si placenteros, pero confortables; como que todo lo hace posible, como que pone todo al alcance de nuestras manos sin siquiera mover tan sólo un músculo…
Pero hoy no, este domingo se está transformando en interminable y totalmente sin gracia…
Odio los domingos como este, en el que no tengo humor ni imaginación ni inspiración para nada…
Si por lo menos me acompañara la inspiración para no quejarme solamente y ponerme a trabajar en unos proyectitos que empecé con mucha emoción y los tengo totalmente abandonados…
Pero bueno faltan tan solo dos horas para que este día concluya y aún espero como bien me dice Serrat:
“hoy puede ser un gran día”.
domingo, 2 de mayo de 2010
Cumpleaños, Saint German y la tortuga suicida...
domingo, 25 de abril de 2010
DELIRIOS DE MI IMAGINACIÓN
Les dejo la invitación a mi otro blog, en dónde explayo todis mis delirios e historias que me surgen... porque toda historia tiene otra cara...









