No sé porque, pero hoy se me encontré prensando en ese lado oscuro…
¿Será porque escucho lo que dicen?
Lo que comentan como si pudieran descifrar a una persona por lo que muestra, por lo que deja entrever… como si fueran capaces de ponerse en los zapatos de ese alguien más que se supone leen como si fuera un libro abierto.
Ese lado, que como el lado oscuro de la luna, permanece oculto, inmerso en la oscuridad de nuestra mente.
Ese lado oscuro que los demás dan por sentado que no tenemos y que jamás podríamos llevar a tener…
Y que nos hace sonreír cómplicemente cuando se nos cruza por la mente: “Si supieran…”.
Ese lado que mantiene a raya esos pensamientos que enterramos en nuestras psiquis, que nadie se imagina, o que nadie quiere imaginar.
Nunca nadie termina de conocer a las personas, nadie puede jactarse de ello.
Ese lado, que hace que soñemos con poder penetrar la mente de los demás y leer cada uno de sus pensamientos.
Como a Jackie, me quedó grabada esa frase que dice “que la gente con mayor capacidad para hacer el bien, tiene también la mayor capacidad para el mal”; y es lo que me hace siempre recaer en el maldito sabio de Sartre que nos dice que el hombre está condenado a elegir.
¿Y qué elegimos?
No sé cuál sea la respuesta correcta, o si realmente halla una respuesta…
Pero creo que si hay que elegir, primero me elijo a mí, con mis virtudes y mis defectos y luego elijo con quien compartirlo… aún ese lado oscuro, que como el de la luna que nadie puede ver realmente…

Pues así es Noe, poca gente nos conoce realmente pero lo más soprendente es que hasta nosotros nos desconocemos a nosotros mismos.
ResponderEliminarSiento estar tan perdida pero es que no he estado mucho en casa este agosto.
que buen post!
ResponderEliminarese lado oscuro también es parte de uno sin duda, no importa si está a la vista o no
y coincido, tampoco se cual son las respuestas correctas y me pregunto si realmente imposta saberlo después de todo...