jueves, 24 de septiembre de 2009

Call me when you need me...



Suena el teléfono y milagrosamente es para mí.

A veces me entusiasma que me llamen tan sólo para decir "Hola, ¿qué es de tu vida?"; pero la mayoría de las veces siento que solo me llaman cuando me necesitan, dando por sentado de que no tengo absolutamente nada para hacer y que por eso "estoy disponible". Bueno, no voy a negar que estoy bastante desocupada ultimamente pero ¿quién les da el derecho a los otros de decidir cuando o no, somos realmente necesarios?
No sé, me deja esa sensación de vacío y duda que piensa que los otros existen en mi vida solo para cuando necesitan; y esta bien no voy a negar que les juré estar ahí siempre, pero tampoco nos vayamos de mambo, estoy para cuando me necesiten, pero por lo menos tengan la amabilidad de preguntar, aunque sea por cortesía, si puedo o si tengo otros planes, por más que sepan de antemano cual va a ser mi respuesta.
No sé porque estoy escribiendo esto.
Será porque hoy tengo uno de esos días en los que parece que todo transcurre lentamente y pareciese que estoy fuera de mí, viendo todo desde afuera, desde algún plano astral fuera de mi mundo físico; y deseando un poquito estar realmente sola, que nadie me pregunte nada, especialmente si es para meterse en donde no los llaman.
A veces me siento realmente miserable, sola y usada ¿Quién podría creerlo?
Pero soy una persona de carne y hueso; que detrás de ese gran muro de cemento, necesita respirar, reír y simplemente estar...
So... Call me when you need me... and also for know how am I...

lunes, 21 de septiembre de 2009

UN RAYO DE NOSTALGIA...




Mirando una vez más hacia atrás, atravesada por un rayo de nostalgia, los veo otra vez.
Trato como tantas otras veces retenerlos en mi mente, porque en el fondo temo que desaparezcan de mí, aunque me acostumbré a su ausencia -si acostumbrar porque jamás voy a superarlo-, simplemente vivo el día a día y trato de hacerlo lo mejor que puedo, recordándolos y tratando de ser la mejor versión de mi misma.

miércoles, 16 de septiembre de 2009

NO CREO EN EL JAMÀS!!!


Para los que continúan soñando...
en especial,
para aquellos que comparten sus sueños conmigo...

Cuántas veces tengo que convencerme?
Cuántas veces tengo hacerle la vista gorda a mi destino, a mis sueños, a eso que tanto deseo?
Cuántas veces me voy a dejar batallar por la decepción?
Cuántas veces me voy a decir que vale la pena seguir luchando?

lunes, 7 de septiembre de 2009

SITTING, WAITING, WISHING



Ah... la interminable espera!!! Que desesperación!!! El tiempo transcurre, sobretodo cuando hay una personita -siempre hay alguien, siempre!!!- que te lo señala, que no hiciste esto o aquello... Cómo si no sintiera el paso del tiempo con mi circulo rutinario? Cómo si no formara parte de este mundo? Y lo admito, tengo mi propio mundo, todos los tenemos, pero mantengo un pie en tierra, para no alejarme tanto; para no excluirme, para vivir lo mejor de los dos mundos. Pero aquí estoy, petrificada parece, luchando contra algo que no sé y esperando que todo se aclare en cuanto ese par de ojos mejoren mi mundo y todo sea perfecto. Cuanta responsabilidad? Pero es lo que me falta y lo que espero. A veces temo estar demasiada posesionada por mi "poker face" y que no me permita ver lo que hace tanto añoro. Lo tengo tan aceptado que ni siquiera pensar en ello, porque todos los deditos se hacen mas real y hacen que sangre por algo que ni siquiera es real. Que ironía, sentirse herido por un arma que no existe, tan solo por su idea, por su espectro, por su deseo... No todo son pálidas... Vivo... y mientras... I'm sitting, waiting, wishing... Estoy batallando...

lunes, 31 de agosto de 2009

Lazos


¡¡¡Estoy empezándome a hartar!!!
¿Por qué siempre tengo que ser yo la que queda mal?
Hasta cuando no tengo la intención de discutir siempre quedo como la que inicia todo, como la que no puede decir nada porque no importa lo que salga de sus labios, siempre es cuestión de disputa.
No soy una persona conflictiva, al menos no para con el mundo.
Pero siempre soy la que inicia el pleito.
Todo porque quiero decir algo.
A veces pienso que si no elevo la voz nadie me escucha, y aún en las pocas veces que lo hago, repito no soy conflictiva, tampoco nadie me escucha.
Nunca nadie escucha.

jueves, 27 de agosto de 2009

EL REGRESO DE LA MUJER INVISIBLE...


Abro mi boca y de ella salen palabras, las siento resonar en el ambiente... pero nada... ni una respuesta...
Miro a mi alrededor, tal vez mi potente imaginación traspaso los límites de mi mente cediendo a la locura y ya comencé a alucinar...
Resoplo en vano palabras que nadie oye...
Ilvano frases que nadie se digna a escuchar...
No es mi imaginación, diablos no estoy sola!!!
Y sin embargo, no se que pasa... Bueno, sí se que pasa... Cuando yo hablo pasa un tren...
Y mis intentos de ser escuchada, de que alguien me preste cinco miseros segundos de atención se va al carajo...
Señores, señoras, jóvenes y niños: la mujer invisible ha retornado!!!

sábado, 22 de agosto de 2009

Mi armadura oxidada


Muchas veces me he escondido en vano detrás de esa máscara que suelo mostrar al mundo cuando no quiero revelarme, cuando no quiero exponerme... a veces porque no me siento lo suficientemente cómoda para hacerlo... a veces simplemente porque temo que me lastimen...
¿Cuántas veces ya derrame inútilmente lágrimas por lo no vivido, por lo no sentido?
Y sin embargo, ahí está esa armadura de hierro ya oxidada, sin nada más que ofrecer porque todo lo que escondí, todo aquello de lo que me "protegió" no existe, o quizás si existe pero ya no lo necesito, porque a duros golpes crecí y cambie, para bien o para mal.
A pesar de todo ahí está... inmutable, inamovible y con toda la disposición del mundo para quedarse y aferrarse a esos pequeños momentos de incertidumbre y debilidad cuando mi razón cede a ese enmarañado mundo oscuro que tiene todas las batallas fantasmales para luchar en contra de ese monstruo que es el miedo que nos petrifica.
Me calzo los auriculares y pongo la música a todo lo que da para desaparecer esos espectros molestos que revolotean en mi cabeza como las moscas del verano; y empiezo a andar, a correr, a volar, a luchar con esas armas que fui construyendo.
Si bien ya no necesito tanto esa armadura ya oxidada, no puedo tampoco desecharla porque es parte de mí, fue parte de mí y es necesaria mantenerla aunque sea en desuso para no olvidar todo lo que viví, para recordarme que hay batallas que se pelean en vano y que es mejor poner mis fuerzas en lo que sí vale la pena.
Mi armadura oxidada está ahí, siempre firme y despuesta a actuar... depende de mí procurar no quedar atrapada bajo su encanto de falsa protección...