Mirando una vez más hacia atrás, atravesada por un rayo de nostalgia, los veo otra vez.
Trato como tantas otras veces retenerlos en mi mente, porque en el fondo temo que desaparezcan de mí, aunque me acostumbré a su ausencia -si acostumbrar porque jamás voy a superarlo-, simplemente vivo el día a día y trato de hacerlo lo mejor que puedo, recordándolos y tratando de ser la mejor versión de mi misma.
Al principio temía olvidarlos, olvidar el sonido de su voz, que ya se apago un poco debo admitir, pero trato de encenderlos con mis recuerdos, con esos que valen la pena.
No dejo de preguntarme tantas cosas. Cosas que quiero saber y que jamás tendrán contestación, al menos no como quisiera que fuera. No todo es perfecto, tendré que conformarme en este sentido, no está en mí poder hacer otra cosa, porque a pesar de la fe no estoy muy segura en que hay más allá del velo…
A veces se me cuelan pensamientos, como esta tarde mientras me caía el agua en la ducha, acerca de que no debí de ser fácil, que a mi manera les debí causar muchos problemas, porque mi silencio y mi muro lo cubrieron todo. Y como no tengo ese, tiempo que muchos van a tener, cuando ya somos “grandes” de sentarse con sus padres y tener esa conversación y sacar conclusiones, pedir disculpas o reírse de esa época de rebeldía; y decirse lo mucho que se quieren. Ya no tendré esa chance, al menos no una respuesta.
Ya no podré decirles que me dí cuenta, de que no todo tiene que ser así, que la vida no es siempre lo que deseamos pero podemos disfrutarla de igual forma, de ser feliz o lo que sea que signifique, al fin y al cabo quien define realmente lo que es la felicidad.
No podré darles las gracias por todo lo que me enseñaron y porque a pesar de la preocupación que le debí haber dado, me dejaron hacer las cosas a mí manera y que hoy no importa que a veces me deje llevar por la frustración, al final y al cabo vuelvo a mi ser y a todo lo que creo y valoro, porque eso fue algo que ustedes me inculcaron, que grabaron en mi cerebro, luchar y sacrificarme si es necesario por lo que quiero, por lo que sueño y por lo que amo; no importa nada ni nadie.
Mis héroes, héroes imperfectos, humanos y cálidos; pero héroes al fin, sin capas, sin calzas, y sin superpoderes. Mis héroes. Los de siempre y para siempre.

No hay comentarios:
Publicar un comentario