Así que me puse y lo escribí... el sueño continúa y más tarde lo continuare y sacaré sus respectivas conclusiones, pero ahorita a las seis menos cuarto de la madrugada a lo único que aspiro es poder dormirme rápidamente, no darle más vuelta al asunto y poder darle hasta las ocho sin despertarme... Aquí les dejo la historia...
Con el dolor más grande que jamás había sentido y con el corazón estrujándose en el pecho le dijo.
- ¿Qué sucede contigo? –le dijo mientras todavía escuchaba el sollozar de su hermana que se había salido corriendo y cómo su corazón le imploraba que no lo hiciera, que eso le causaría un tremendo dolor- ¿Estás loco?
- ¿Qué? –contestó él inhóspito como siempre.
- Sabes muy bien a lo que me refiero... ¿hasta cuándo lo vas a seguir ignorando? –él seguía inmutado bajo su máscara de “nada realmente me importa”.
“¡Basta!”, Le rogaba su corazón “¡Nos estás lastimando!”; pero cuando estás enamorado de verdad no te importa realmente sacrificarlo todo para que esa persona sea feliz, aunque eso significara que lo sea al lado de su hermana.
- ¿Acaso no te cansaste de estar sólo? ¿Qué es lo que estás esperando? –casi le gritó ignorando nuevamente los gritos que brotaban de su pecho.
Él la miró realmente por primera vez a los ojos, ella siempre había sabido que la amaba y sus ojos ahora definitivamente estaban despedazándole el corazón. Siempre había esperado despertar en él esa mirada profunda e inconmensurable, que ironía lo había conseguido y ahora sería la persona más infeliz sobre la faz de la tierra.
Él sonrío y salió corriendo en busca de su amada, ella intentaba contener las lágrimas mientras veía como su melena se movía.
Pensaba que era lo correcto, sabía que se amaban ¿por qué simplemente no podía ser feliz por ello?
Sentía como su mundo comenzaba a derrumbarse. Se apoyó sobre el umbral de su puerta mientras poco a poco, todo eso lindo que había sentido alguna vez se transformaba en algo siniestro que la atravesaba y no la dejaba respirar, sentía la necesidad de extirpar ese dolor, nadie lo sabía y eso la mataba, sabía a quién decírselo y tendría que dejar de lado su temor y confiar en ella, después de todo era la única persona en la que realmente podía confiar.
- Tengo que contarte algo –le dijo tomándola del brazo y llevándosela a otra habitación- …pero tienes que prometerle que te lo llevarás a la tumba… -le imploró con la tristeza arraigada en sus ojos, su amiga asintió- Estoy enamorada de él… -le confesó mientras comenzaba a derrumbarse sin poder contener más sus lágrimas-
- ¡Ay, amiga…! –le dijo mientras la abrazaba y la consolaba, después de todo ella lo había sabido todo este tiempo.


Oh!
ResponderEliminarMe gusta!
Ay que ver que cosas sueñas... ¡a ver si te va a pasar como a Stephenie Meyer, y acabas publicando un Best Seller!
jajaj
Besos, guapisima
tQ
Clarii