miércoles, 3 de agosto de 2011

Conversaciones matutinas


A las 8:00 am se escucha el estallido de una bomba de estruendo.

Me despierto, mi gato salta del susto y pone atención.

Creo que me entreduermo.

Segunda bomba de estruendo ¡A qué idiota se le ocurre a esta hora!

Ya fue, me levanto (¬¬)
El gato se rindió también, se levanta y mira para afuera desde arriba la mesa.

Me dispongo a prender la estufa para poder cambiarme y no morirme congelada.

Voy a prender el hisopo y el pico de la nueva botella de alcohol que compre es muy chica. Veo un frasco vacío encima de la mesada. Solución encontrada. Entro a forcejear con la tapa. No hay caso, no puedo abrirla.

Me arrastro hasta la pieza -alias la madriguera- de mi hermano, lo despierto.

YO

Destapame el frasco que no puedo.

HERMANO

¡Eh!
(Se da vuelta y como lo acoso con el frasco no hace falta que le repita que lo abra)

HERMANO lo abra en un abrir y cerrar de ojos.

YO

¿Sabés por qué carajo están tirando bombas?

HERMANO no entiende, todavía no está despierto.

YO

¡Bombas de estruendo!
(Le recalco aunque sigue sin estar plenamente consciente)

HERMANO

¿Qué día es?

YO

3 de agosto.
(Le respondo)

HERMANO

El día del plueblo.
(Me responde todo seguro, aunque no tengo ni idea de que tiene que ver, aunque sea el día del pueblo a quien se le puede ocurrir despertantos a bombazos)

YO

¡El día del pueblo es el 12 de noviembre!
(Casi lo grité)

HERMANO

¡Ah! No sé...
(Se da vuelta y sigue roncando como una morsa)


Me voy con el frasco abierto, prendo la estufa y empiezo el día riendome de mi hermano y su reacción zombie que no tienen sentido. 
Las bombas me dijeron que era por un partido.
Ni idea.

1 comentario:

  1. siempre hay excusas para tirar bombas, ja,ja! espero que al menos pudieras recuperar un poquito el sueño

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