El amor se desvanecía de su corazón.
Era agua escurriéndose entre sus dedos.
Ni bien salía de su mente, todo se volvía inertemente real.
Ni ella era como en su imaginación, ni lo que él realmente le provocaba.
No era graciosa, ni atrevida, ni le susurraba propuestas indecentes al oído.
Él era totalmente indiferente, como si se tratara de alguien más.
A ella el roce con su piel no la estremecía en absoluto como en sus fantasías.
A veces la realidad mata las fantasías.
A veces algunas cosas sólo suceden en nuestras mentes.
Y estas probablemente era una de ellas.

Y apuesto que si ella se mordía el labio a él le daba lo mismo :P
ResponderEliminarY se usaba una remera traslucida también jajjaa
ResponderEliminarjajajaja la realidad es taaaaan aburrida jajajaja.
ResponderEliminarAvisame cuando quieras publicar un libro que yo te hago la edición de las cosas técnicas del texto ;P