A esta altura del año considero que uno está más allá del bien y del mal...
Este año trajo muchas cosas nuevas a mi vida... todavía falta lo más importante pero no pierdo las esperanzas...
Nuevas amistades, nuevas experiencias y nuevas decepciones.
El que espera desespera dicen y yo espero mucho de mi vida. Lejos estoy de ser perfecta, pero con cada día que pasa me doy cuenta que me estoy aceptando cada parte de mí, con sus cosas buenas y sus cosas malas. Tal vez eso se llame crecer y madurar... Ok, tampoco para tanto, siempre voy a ser bastante infantil con respecto a muchas cosas, pero me siento orgullosa hoy por hoy de tomar una decisión, de ser realista al respecto y no sentirme mal conmigo misma. Sí, decepciona, pero como muy bien me recordó un amigo mío: lo imposible (o lo difícil digo yo) tarda un poco más en llegar.
El fin siempre es el mismo, ser la mejor versión de mí misma y en ello estoy.
Aquí estoy a fines de un 2012 apocalíptico o como lo considero yo, un año de finales y comienzos, de cambios.
Elijo que sea el fin de una etapa de mi vida, elijo el fin de la miseria y el principio de mis decisiones... porque a pesar de que las cosas no se den como yo quisiera hoy por hoy debo reconocer que no me quedo con los brazos cruzados, que le pongo todo de mi parte y que si bien a veces no es suficiente tengo que darme crédito por ello.
Hoy por hoy, tengo tres trabajos, no de tiempo completo pero curro (como dirían mis amigos españoles) de lo que sea, mientras lo de la docencia me sale hago lo que sea.
Estoy escribiendo más que nunca, a falta de uno, tengo tres proyectos empezados y tantos otros que fui acumulando a lo largo de tantos años.
Académicamente fue un año de sorpresas... porque yo la cerebrito me enfrenté por primera vez a la desazón del fracaso, de los errores se aprenden ¿no? Así, que aquí estoy con la mitad de las materias de primer año cursadas, una promocionada, otra regularizada y otra libre. Y la cuarta materia que estaba haciendo, acabo de decidir hace unos instantes recursarla el próximo año.
Tengo que dejar de correr contra reloj y hacer las cosas como puedo. A veces es necesario reconocer que todo no se puede, al menos momentáneamente (hasta que publique un best seller, me case con un millonario, herede una fortuna de un pariente desconocido que no sabía que existía o me saque el quini jejej).
Con el corazón tengo mis idas y venidas como todo el mundo... pero bueno sigo abierta a la idea y más receptiva.
Así, que supongo que son dos pasos hacia adelante y uno para atrás... pero siempre pensando positivamente y a futuro.

Se acerca la época del año en que comenzamos a analizar qué ha tenido de bueno y de malo.
ResponderEliminarSiempre aprendemos algo, a veces por las buenas, otras por las malas.
Mi año fue de muchos cambios en ciertos aspectos y de estancamientos en otros. El estar estancada sin saber como salir me trajo muchas penas, pero siempre que se está por terminar el año, tenemos "esperanzas" (qué haríamos sin ellas!), del que próximo mejore.
Besos.
Mu hubiera gustado que cuando tuve la retrospectiva de mi vida, hubiera sido de manera positiva, pero lo hecho hecho esta y el punto es ver hacia adelante ¿no?
ResponderEliminarEs bueno saber lo que se puede y no, pero tampoco dejar de lado el resto =)
Saludos ;)
Un año de dos para adelante y una para atrás se considera un buen año, ya que nunca van a ser todas para adelante ni (aunque a veces lo parezca) tampoco todas para atrás.
ResponderEliminarMe alegro de tu balance positivo, de los proyectos y de las decisiones... los momentos de cambio suelen ser los mejores maestros ;)
besotes!