miércoles, 18 de julio de 2012
En mis zapatos
Y no sé si pasa porque son las cinco de la mañana y no puedo pegar un ojo.
O porque simplemente empezó a rondar por mi cabeza y no me lo puedo sacar de mi sistema.
Pero acá estoy, plantándome en mis zapatos y admitiendo un montón de mierda que no es buena, pero tampoco mala, es parte de lo que soy, que me hace distinta a los demás, que muchos se que sienten y no es fácil comprenderlo a no ser que uses mis mismo zapatos.
Pasó de una conversación acerca de que no me quejo de mi vida, al menos no ya como antes, me encuentro haciendo lo que me gusta, como y cuándo puedo; sin autoexigirme, disfrutándolo sencillamente, a un puto comentario que va del "no sabes lo que yo haría en tu lugar" referido básicamente a no dejar títere con cabeza.
Y no es que no quiera, que no lo desee pero sencillamente no puedo.
Porque a pesar de que en lo más recóndito de mi ser me gusto a mí misma, me miro en el espejo y la sonrisa no me llega a los ojos ¿saben a lo que me refiero? A sonreír deshonestamente. Y no me gusta para nada sentirme así, tan insegura. Lo detesto con cada célula de mi ser.
Y no sé cuando empezó, si cuando en casa alguien me indicó que "debería" ponerme a dieta, si cuando alguien me dijo "gorda" (como si pudiera se la peor cosa que alguien le diga a alguien) o sencillamente porque todo eso y mucho más me hizo ver que algo conmigo iba mal.
No sé dónde empezó, no sé cuando va a terminar, de lo único que estoy segura es que está latente a la expectativa de mis certezas, siempre boicoteándome...
Tampoco se trata de tener o no a alguien lado, pasa sencillamente que a pesar de que amo mis zapatos a veces, muy a veces, no me gusta a estarlo.
Y lo admito, me han dicho que soy hermosa, tal vez no lo tome tan en serio porque no viene de la persona de la que me gustaría escucharlo.
Miro el reflejo en el espejo y lo que veo no me gusta para nada y a esa rata inmunda y miserable vocecita negativa de mi ser no se cansa de decirme "lo desagradable que me veo". Y no importa la ropa o el maquillaje que use, simplemente falta la aprobación final ¿de mí? ¿de los demás?
No sé. Fuck. No sé.
Expeculaciones nada más.
Supongo que a partir de esa primera vez, que ya ni recuerdo, en que alguien me señalo como indeseable una parte de mí murió siendo incapaz de verme a los ojos, reflejada en el espejo, y admitiendo sinceramente lo hermosa que -en el fondo sé que- soy.
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Ufff, no sabés lo identificada que me sentí con tu entrada.
ResponderEliminarAún recuerdo la primera vez que me hicieron sentir "diferente", porque tenía 12 años y ya usaba corpiño 90, me dijeron gorda y esa estupidez marcó parte de mi vida.
Ahora todo me chupa un huevo jaja, es lo bueno de los años.
Besos.
Lo más difícil de resolver en la vida, es alejarla de las oponiones y los comentarios, eso pasa muy a menudo, todos están en lo correcto cuando dicen, debes hacer esto o aquello.
ResponderEliminarLos comentarios de los demás que nos marcan, aunque después no podamos recordarlos y aunque con los años lleguemos al punto en que no nos importa lo que digan o piensen los demás... esos primeros comentarios, ese momento en la vida, nos cambia para siempre. Cambia la persepción que tenemos de nosotros mismos.
ResponderEliminarTu entrada podría haber salido de mi cabeza -y, por lo que veo, no solo de la mía- pero lo que eso realmente significa es que no somos tan diferentes como una vez nos hicieron creer... y aún así, somos nosotros mismos los incapaces de aceptar lo vemos en el espejo. O sea, a mi no me importa lo que digan los demás, yo me odio sin remedio.